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Cuando la ansiedad llega en la perimenopausia

Ilustración en tinta de una mujer de unos cincuenta años y pelo rizado, sentada en su coche aparcado con las manos en el volante, que mira inquieta su reflejo en el retrovisor

“Yo antes no era así.”

Lo escucho mucho en consulta.

Lo dicen mujeres de cuarenta y tantos, de cincuenta, que de repente se notan inquietas, irritables, con el corazón acelerado sin saber por qué, con ganas de llorar en el coche.

Mujeres que se han pasado la vida sosteniendo a los demás y que ahora no saben sostenerse a sí mismas.

Muchas llegan después de haber ido al médico. Algunas salen con un “es la edad, es normal”. Otras con un ansiolítico. Y casi todas con la sensación de que nadie les ha preguntado lo importante: qué está pasando dentro de ellas.


¿Por qué ahora?

Sí, las hormonas influyen. Los estudios lo confirman.

Y confirman también algo que me parece muy interesante: muchas veces la ansiedad aparece en mujeres que antes eran tranquilas. Se sabe que son más vulnerables las que duermen mal, las que ya pasaron por una depresión y las que atraviesan momentos vitales duros.

Pero yo me quedo con otra pregunta.

¿Qué se está moviendo en esta etapa para que la calma de siempre ya no aguante?


Una despedida que nadie nombra

La perimenopausia no es solo un cambio en el cuerpo. Es una despedida.

Y las despedidas, cuando no se pueden nombrar, muchas veces salen en forma de angustia.

Se despide la posibilidad de tener hijos, aunque no los quisieras tener. Se despide un cuerpo que conocías y que obedecía. Se despide, a veces, una forma de ser mirada.

Y todo eso pasa en silencio, porque nadie te invita a hacer ese duelo. Se supone que tienes que seguir igual: trabajando, cuidando, sonriendo.


Una segunda adolescencia

Me gusta pensar esta etapa así.

La psicoanalista Therese Benedek ya lo decía en los años cincuenta: el climaterio no es solo un final, es una fase más del desarrollo.

Igual que a los catorce años el cuerpo cambió sin pedirnos permiso y tuvimos que preguntarnos quiénes éramos, ahora vuelve a pasar. Y aquella adolescencia también vino con angustia, con rabia, con no reconocerse en el espejo.


La rabia que por fin protesta

Hay algo que veo a menudo.

Mujeres que durante años se han tragado el cansancio, el enfado, las ganas de decir que no. Y de repente ya no pueden.

La irritabilidad que tanto les asusta a veces no es más que todo lo que llevaba tiempo guardado y ahora sale.

No siempre es un síntoma que haya que apagar. A veces es una parte de ti que por fin protesta.


Lo que aprendimos de nuestras madres

¿Cómo vivió tu madre su menopausia? ¿Se hablaba de ello en casa, o era algo que se callaba, que se aguantaba con mala cara?

Lo que vimos de niñas se queda dentro, y sin darnos cuenta esperamos que nos pase lo mismo.

Anna Freixas dice que nuestra cultura ha contado la menopausia en negro, como el principio del declive. Si es eso lo que tienes dentro, es lógico que te dé miedo llegar.


Preguntas para ti

No hace falta que las respondas ya. Solo deja que te acompañen unos días.

¿Qué te contaron de la menopausia cuando eras pequeña?

¿Qué parte de ti sientes que se está despidiendo?

¿A quién has estado cuidando todos estos años? ¿Y quién te cuida a ti?

¿Qué enfado llevas tiempo guardando?

¿Qué quieres tú ahora, para esta parte de tu vida?


Escuchar la ansiedad

La ansiedad no siempre es el enemigo. A veces es un aviso de que algo pide cambiar, de que la mujer que eras ya no cabe del todo en la vida que llevas.

Escucharla no es fácil, y no hay por qué hacerlo sola.

Merece la pena cuidar el sueño, hablar con tu ginecóloga, contárselo a alguien de confianza. Y si sientes que necesitas un espacio para pensar en todo esto con calma, la terapia puede ser ese lugar.

No te estás rompiendo. Te estás transformando.

Y eso, aunque duela, también es crecer.

Almudena Lebrero, psicóloga


Para saber más

  • Benedek, T. (1950). Climacterium: A developmental phase. Psychoanalytic Quarterly, 19, 1-27.
  • Freixas, A. (2023). Nuestra menopausia. Una versión no oficial. Capitán Swing.
  • Bromberger, J. T. et al. (2013). Does risk for anxiety increase during the menopausal transition? Menopause, 20(5), 488-495.
  • Brown, L., Hunter, M. S. et al. (2024). Promoting good mental health over the menopause transition. The Lancet, 403(10430), 969-983.